El cuerpo ya sabe. Solo tenemos que aprender a escucharlo.

La reflexión restaura la autonomía.

Lume empezó con una pregunta: ¿cómo es que me cuesta hacer lo que digo que quiero hacer?
Me fui dando cuenta que muchas veces lo que decimos que queremos no siempre es lo que, en el fondo, necesitamos. Vivimos en un mundo que nos pide optimizarnos y ser siempre una «mejor version». Entre exigencias y cansancio, podemos pasar años construyendo o buscando un lugar en el mundo negando, apagando, y silenciando el propio mundo interior.

Mis dificultades con la ansiedad, mis tropiezos en búsqueda de sentido y alegría, me llevaron a cultivar prácticas para volver a «mí misma». 

Creé Lume con ganas de compartir y seguir explorando: ¿qué nos devuelve al cuerpo? ¿qué  nos ayuda a tener más autonomía y conectar con nuestra sensibilidad? 

La luciérnaga es el símbolo de esa luz interior, y que a veces otras luces más brillantes opacan.

Cuando nos detenemos, aparece.
Nuestros valores
El poder interior se cultiva desde la lentitud.
Las apps de salud menstrual nos reducen a síntomas o datos, pero para nosotros el ciclo, el cuerpo y las emociones, no son algo que gestionar. No necesitamos más información, sino más conexión con lo que los datos significan para nosotras.
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presencia sobre rendimiento
Escucha antes que diagnóstico
Autonomía reflexiva
Compasión antes que presión
Conexión sobre información
“La mayoría de las personas no ven el entorno en el que viven, porque creen que ya lo conocen.”
— Lucius Burckhardt